lunes, 21 de abril de 2008

JOSEF ALBERS Y CARLOS MERIDA


Josef Albers y Carlos Mérida
color en el cause de la forma

En el IAGO se reúne la obra de estos dos artistas que compartieron sus búsquedas, conversaron el uno con el otro y seguramente influyeron en ellos mismos.

Josef Albers y Carlos Mérida se conocieron en la ciudad de México en 1944.
Josef Albers artista y profesor alemán, estudió en la Bauhaus, donde posteriormente enseñó en el Departamento de Diseño y ascendido a profesor en 1925, el mismo año en que la escuela se mudó a Dessau.
Con la clausura de la Bauhaus bajo la presión nazi en 1933, Albers emigró a los Estados Unidos y se unió a la recién creada, Black Mountain College en Carolina del Norte, EUA; una escuela integral, basada en el arte e inspirada en la Bauhaus.
Por estos El color, la forma y la gracia del arte prehispánico eran descubiertos por una pareja que anhelaba dar forma a su lenguaje, y en el arte prehispánico y tradicional, lo hallaba.

A Josef Albers, en la Bauhaus, le habrán surgido inquietudes sobre el manejo y la posibilidad expresiva del color; su estancia en la Black Mountain le permitió concentrarse aun más en estos estudios. Y sus viajes a Latinoamérica, y en especial a México, le dieron el tiempo y el paisaje para resolverlos. Su búsqueda de “decir” halló su cause. En septiembre de 1947 escribió a un amigo, sobre su serie “Adobes”, o “Variaciones”:

Y es el mismo propósito y lenguaje que utilizó para la realización de Diez variantes, la carpeta de 1967 que hoy se expone en las salas del IAGO, en diálogo con la obra de C. Mérida. Al visitante corresponde acompañar el asombro y la experiencia del artista, entrar o quedar fuera de los “adobes”. Las palabras de Albers también acompañan la mirada de quien mira su obra.


Carlos Mérida (1981-1984), Nació en Quetzaltenango, Guatemala, aunque casi la totalidad de su obra la desarrolló en México. Vivió durante algunos años en Europa donde recibió educación artística y entró en contacto con artistas vanguardistas. En su momento participó en el movimiento del muralismo mexicano, pero se alejó a su regreso de un viaje, en el que recibió influencias de la Bauhaus y de otras tendencias.

Pasado el tiempo nuestros ojos vuelven sobre ellos, y es posible que podamos entenderles. Compartir sus inquietudes y reconocer sus alcances y limitaciones. Artistas como Josef Albers y Carlos Mérida desearon experimentar y decir, en un mundo lastimado como el nuestro y su voz sigue aquí, escuchando y siendo escuchada.


O. F.
San Agustín, Etla, 2008