jueves, 30 de junio de 2011


  La Fonoteca Eduardo Mata del Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca los invita al concierto

La Manta

 Viernes 1 de julio del 2011
19:30 hrs.
Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca
 Av. Juarez 222 
Centro


La Manta es un ensamble musical dedicado a la interpretación de la música tradicional de México y sus diversos géneros, fusionados con otros, principalmente el jazz.
La Manta está conformada por cinco jóvenes músicos que poseen un alto nivel como instrumentistas y que comparten la pasión por la música tradicional mexicana, a pesar de que individualmente tienen orígenes, formación e influencias muy variadas.
La Manta se entreteje con hilos de colores, materiales y texturas diversas: desde el metal de la flauta transversa y el saxofón hasta la madera del cajón y las jaranas, pasando
por el barro del udu africano, el impulso del bajo eléctrico y la batería, que, al reunirse, dan como resultado una sola pieza que resulta en una deliciosa combinación en la que están presentes las hebras mágicas de las músicas tradicionales de México, pero también de la música clásica, el jazz, el flamenco, el rock y el folclor latinoamericano en general, elementos que cada uno de sus integrantes aporta para enriquecer la labor.
El repertorio de La Manta se compone de una cuidadosa selección de temas representativos y en ocasiones emblemáticos de los géneros musicales de cada una de las regiones de la República Mexicana –El son huasteco, el huapango norteño, el son jarocho, el son istmeño,la chilena de Costa Chica–, pero también de canciones de autor y composiciones propias. Todos éstos acompañados de un trabajo cuidadoso en el estudio de las tradiciones y con un especial énfasis en la lírica, con versos tradicionales y propios.
El trabajo de La Manta constituye una expresión particular alrededor de la música tradicional de México, pero también contribuye a su difusion, renovación y a la formación de nuevos públicos.
La Manta es la voz que agradece la maravillosa riqueza musical de México, nos hace voltear hacia adentro y proyectar hacia afuera, recordar quiénes y de dónde somos y  sentirnos orgullosos al saberlo.