miércoles, 3 de febrero de 2010

PRESENTACION DE LA REVISTA PENELOPE

El Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca le invita a la presentación de
PENELOPE
Presentan:
César Villegas, Fernando Lobo y Osbaldo G. Iriarte

Sábado 30 de enero de 2010, 20:00 horas

Biblioteca del Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca
Macedonio Alcalá 507
Colonia Centro
Oaxaca



PRESENTACIÓN DE LOS NÚMEROS CORRESPONDIENTES A LA MUERTE Y A LA GRÁFICA CALLEJERA DE 2006

1° MUERTE


Para nuestras culturas ancestrales estaba el todo: vida y muerte; nudo existencial; tejido creado por el movimiento sagrado, que al igual que Penélope teje y desteje la experiencia humana. Experiencia que va más allá de lo dado, de lo dándose y lo por darse, que fusiona dimensiones opuestas: realidad e inframundo.


El hombre al no resignarse a morir o dejar de “ser” busca una proyección al más allá, trata de trascender a través del legado espiritual acuñado en vida. El hombre al igual que el árbol encarna la dualidad divina que une cielo con tierra y comparte a la vida con la muerte en su transito existencial.


2° GRÁFICA 2006


Lo trascendente de lo sucedido en el espacio oaxaqueño en el 2006, no fue directamente la conformación de la APPO, sino el ritmo, de vorágine social, que nos enseñó que los atavismos bajo los cuales fueron sembradas nuestras entrañas mentales, se podían desmenuzar y despedazarse; lo que creíamos y pensábamos quedó bajo tela de juicio. Ya no había un modelo a seguir, sino miles de voces que, al unísono heterogéneo, evidenciaban los signos de ingobernabilidad. Esas voces nos hablan de silencios inexplorados, cargados de sentido y cuyas voces se vieron reflejadas en las paredes de las calles, expresando aquello que se veía pero que, sin embargo, no se decía.


Las zonas oscuras de la cotidianidad plantearon varios campos de lucha, en donde desde varias trincheras se defendieron diversas utopías que se gestaron en la silenciación y desde donde el silencio afloró en esperanza reveladora de lo oculto.


Destiempos, nuevos silencios, rutas marcadas y cargadas de sedimento, pero con sentidos nuevos, diversos, complejos, conjugados en verbos por hacer y en tiempos inmedibles. La calle habla, sin nombrar una sola palabra. Del silencio a la posibilidad de apoyar al silencio a expresarse con palabras, aunque éste no las necesita, pero las cree a veces necesarias. Antes de la palabra el silencio hecho imagen.


O.G. Iriarte.